La agitada atmósfera de Saturno

5 02 2014

Churning atmosphere on Saturn

Churning atmosphere on Saturn

3 febrero 2014

Esta imagen de la sonda internacional Cassini nos muestra el albor de una gran tormenta en Saturno, como una pincelada sobre su atmósfera. Esta tormenta empezó a formarse en diciembre de 2010, y aquí podemos ver el aspecto que tenía el 6 de marzo de 2011.

El frente de la tormenta se encuentra a la izquierda de la imagen, donde se puede distinguir una mayor turbulencia representada en color blanco. En el centro se aprecian las huellas de un vórtice que se está empezando a formar.

Los colores de esta imagen, centrada sobre una posición a 0° de longitud y 35° de latitud norte, se han alterado para estudiar los complejos procesos de la meteorología saturnina. El blanco indica las cotas de nubes más altas. Para el ojo humano, esta tormenta se vería como un área brillante sobre un fondo amarillo.

La sonda Cassini midió la temperatura de la tormenta, y detectó un rápido incremento cuando se empezó a liberar energía en la atmósfera.

La tormenta creció tanto que si se encontrase en la Tierra cubriría toda Europa. Las perturbaciones atmosféricas de esta magnitud se producen una vez al año en Saturno, el equivalente a unos 30 años terrestres. Este evento en particular sorprendió a los científicos, ya que se produjo durante la primavera del hemisferio norte y no durante el verano, que es la temporada más típica para las tormentas.

La misión Cassini-Huygens es un proyecto conjunto de la NASA, la ESA y la agencia espacial italiana, ASI. El laboratorio JPL, una división del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, es el responsable de gestionar la misión para el Directorado de Misiones Científicas de la NASA, con sede en Washington DC





Avanzan las comprobaciones de Rosetta, completamente despierta

5 02 2014

SIGNAL RECEIVED #AOS European Space Agency has reestablished contact with @ESA_Rosetta 807 million km from Earth #Rosetta @esaoperations

Rosetta teams at ESOC

29 enero 2014

Tras el despertar de Rosetta la semana pasada, los controladores de vuelo de la ESA han completado las primeras verificaciones del estado de la sonda para evaluar cómo ha soportado los 31 meses que permaneció en estado de hibernación.

La sonda europea Rosetta se despertó el pasado día 20 de enero para empezar a prepararse para el último tramo de su viaje de 10 años hacia el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.

Su primera señal llegó a las 18:18 GMT (19:18 CET) al centro de control de la ESA en Darmstadt, Alemania. La recepción confirmaba que la sonda se había despertado, había calentado sus sistemas y, tal y como estaba previsto, había entrado en ‘modo seguro’ (un nivel de funcionalidad básica) para enviar un sencillo tono con su transmisor en banda S y quedar a la espera de nuevas instrucciones.

A las pocas horas el Equipo de Control de Vuelo ya había retomado el control de la sonda, encendiendo su transmisor en banda X para descargar la información necesaria para evaluar el estado de la sonda y de sus sistemas de propulsión, control de actitud y potencia, entre muchos otros.

“Nuestra prioridad era medir la potencia eléctrica, queríamos saber si los paneles solares ya estaban generando suficiente energía como para llevar a cabo las tareas de reactivación previstas”, explica Andrea Accomazzo, Responsable de las Operaciones del Satélite.

“Aunque todavía se encuentre a 673 millones de kilómetros del Sol, ya dispone de potencia suficiente y sus paneles solares han superado la hibernación sin degradarse”.

De nuevo en servicio

Desde entonces se ha llevado a cabo una serie de pruebas que han permitido determinar que todos los sistemas de la sonda están funcionando correctamente.

La reactivación de tres de las cuatro ruedas de reacción – giróscopos que permiten controlar la orientación del satélite – se completó según lo previsto. La cuarta rueda se activará en las próximas semanas.

ESA's flight dynamics team works from a specialised control room at ESOC, Darmstadt

Flight dynamics teams

“Estamos de nuevo en servicio con un satélite completamente operativo”, anuncia Andrea.

Las próximas semanas se dedicarán a comprobar y a configurar los sistemas de vuelo de la sonda, entre los que destaca la memoria de estado sólido en la que se almacenan los datos científicos y de operaciones antes de ser enviados a tierra.

Reactivación de los instrumentos científicos

La próxima fase, que durará hasta abril, consistirá en volver a activar los 11 instrumentos científicos de Rosetta. Para ello los equipos científicos seguirán una serie de rutinas independientes para cada instrumento, coordinados por el Centro de Operaciones de la Misión Rosetta en el ESOC.

En marzo se encenderá de nuevo el módulo de aterrizaje de Rosetta, Philae, y se comprobará si sus sistemas de control y sus 10 instrumentos científicos siguen funcionando correctamente.

“A lo largo de los próximos tres meses comprobaremos que todos los instrumentos están preparados para la llegada al cometa, tras 10 años viajando a través del Sistema Solar”, explica Fred Jansen, Responsable de la Misión Rosetta.

Rosetta’s instruments

“Rosetta está equipada con una batería de instrumentos que nos permitirán conocer las características de este cometa y cómo cambia su comportamiento a medida que se acerca al Sol, lo que en última instancia nos ayudará a comprender mejor el papel que han jugado estos objetos en la evolución de nuestro Sistema Solar”, añade Matt Taylor, Científico del Proyecto Rosetta.

A partir de febrero se publicarán actualizaciones periódicas sobre el estado de la misión en el blog de Rosetta





Pinwheeling a través del cielo

14 06 2013

Pinwheel Galaxy en el ultravioleta

10 de junio 2013

La cara-en la galaxia espiral del Molinete se ve en longitudes de onda ultravioleta en esta imagen tomada por el XMM-Newton telescopio espacial de la ESA.

También conocido como M101, la galaxia se encuentra 21 millones de años luz de distancia en la constelación de la Osa Mayor. Mide 170 000 años luz de diámetro – casi el doble del diámetro de nuestra galaxia, la Vía Láctea – y contiene por lo menos un billón de estrellas. Alrededor de un mil millones de estas estrellas podrían ser similares a nuestro propio sol.

Más a menudo visto en luz visible , aquí se enciende la Galaxia del Molinete en longitudes de onda ultravioleta. Masivas, jóvenes estrellas calientes de streaming con la marca radiación ultravioleta a los brazos espirales de la galaxia con bolsas brillantes de formación de estrellas.

Dado que las estrellas más grandes son las más cortas duración, con una vida útil máxima de unos pocos millones de años, estudiando la radiación ultravioleta que se emite por una galaxia distante es una buena manera de medir la cantidad de formación estelar está teniendo lugar dentro de ella – y está claro que M101 es todavía muy activo.

La galaxia también ha sido testigo de la muerte de las estrellas, con cuatro explosiones de supernovas registradas entre 1909 y 2011.

La Galaxia del Molinete aparece ligeramente ladeada, sus brazos enrollados apretadamente alrededor del núcleo central, por un lado, pero vinculados de manera más flexible en el otro. Su arquitectura se debe a las interacciones con otras galaxias más temprano en su historia, su atracción gravitatoria empujando y tirando de los brazos de M101 en nuevas direcciones probable.

Esta visión de la M101 se compone de imágenes tomadas por el telescopio de monitor óptico del XMM-Newton utilizando diferentes filtros: rojo, verde y azul.

Esta imagen es de nuestros archivos, que fue publicado por primera vez en la galería de imágenes XMM-Newton, en 2002, una complementaria con la imagen de rayos X de M101 .

Noticias ESA





Una gloriosa coronación

14 06 2013

Casquete de hielo sobre el polo norte de Marte

UNA GLORIOSA CORONACIÓN

3 junio 2013

El polo norte de Marte está coronado por un montículo de hielo surcado por oscuras fosas espirales, tal y como muestra este nuevo mosaico de la misión Mars Express de la ESA.

El mosaico está formado por 57 imágenes independientes obtenidas con la Cámara Estéreo de Alta Resolución de Mars Express a lo largo de toda su misión, que ayer cumplió diez años en el espacio. La sonda europea tomó estas imágenes cuando se encontraba en el punto de su órbita más próximo al planeta, a tan sólo 300 kilómetros de altitud.

El casquete de hielo tiene unos 1.000 kilómetros de diámetro y, gracias al radar de Mars Express capaz de penetrar en el terreno, los científicos han podido determinar que las capas de agua congelada se extienden hasta una profundidad de unos 2 km. Las distintas capas son el resultado de la fusión estacional y posterior acumulación de hielo mezclado con polvo.

El depósito de agua congelada está recubierto por una fina capa de nieve carbónica, de unos pocos centímetros de espesor. Durante los veranos más cálidos, la mayor parte del dióxido de carbono se sublima y escapa a la atmósfera, dejando las capas de agua al descubierto.

Cada invierno el casquete acumula 1.5-2 metros de hielo seco, y puede alcanzar los 45º de latitud.

Se piensa que sus características fosas espirales, que recuerdan a un molinillo, son el resultado de los fuertes vientos que predominan en la región.

En la parte inferior izquierda del casquete se puede observar una sima de 318 kilómetros de longitud y 2 km de profundidad, conocida como Chasma Boreale. Este cañón es anterior a las fosas espirales, y se va haciendo más profundo a medida que los nuevos depósitos de hielo se acumulan a su alrededor.

Visto de cerca, el fondo deChasma Borealeestá cubierto de oscuras dunas de arena espolvoreadas con una capa de escarcha blanca.

Este mosaico celebra el 10º aniversario del lanzamiento de Mars Express.

NOTICIAS ESA





Una lupa espacio-temporal

15 05 2013

En esta fotografía tomada por el Telescopio Espacial NASA/ESA Hubble se pueden distinguir unos brillantes arcos alrededor del núcleo del cúmulo de galaxias Abell S1077. Son las imágenes de galaxias muy lejanas, distorsionadas por el enorme campo gravitatorio del cúmulo.

Los cúmulos son enormes agrupaciones de galaxias, cada una con millones de estrellas en su interior. Son las estructuras más grandes del Universo, que se mantienen unidas por la atracción gravitatoria.

La cantidad de materia en estas agrupaciones es tan grande que su campo gravitatorio es capaz de distorsionar el tejido espacio-temporal, alterando la trayectoria de la luz que atraviesa el cúmulo.

En algunos casos, este fenómeno puede producir un efecto similar al de una lupa, haciendo posible observar objetos que se encuentran detrás del cúmulo y que en principio sería imposible detectar desde la Tierra.

En esta imagen, las líneas curvas que parecen arañazos en la lente del telescopio son en realidad galaxias muy lejanas, cuya luz ha sido distorsionada por el fuerte campo gravitatorio del cúmulo.

Los astrónomos aprovechan los efectos de las lentes gravitatorias para remontarse en el espacio y en el tiempo y estudiar los objetos más lejanos y más antiguos del Universo.

Un buen ejemplo es la galaxia MACS0647-JD, que se encuentra a 13.300 millones de años luz de nuestro planeta, cuya luz se pudo detectar gracias a la lupa formada por el cúmulo de galaxias MACS J0647+7015.





Herschel descubre que el agujero negro de la vía láctea se alimenta de gas caliente

15 05 2013

El observatorio espacial Herschel de la ESA ha detectado gas molecular a una temperatura extraordinaria que podría estar en órbita o cayendo hacia el agujero negro supermasivo que se oculta en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea.

El agujero negro de nuestra galaxia se encuentra en la región de Sagitario A∗ – Sgr A∗ – conocida por el nombre de una fuente de radio cercana. Su masa es cuatro millones de veces superior a la de nuestro Sol, y se encuentra a unos 26.000 años luz de la Tierra.

Incluso a esta distancia, está cientos de veces más cerca de nosotros que cualquier otra galaxia con un agujero negro activo en su centro, lo que lo convierte en un laboratorio natural ideal para estudiar el entorno de estos enigmáticos objetos.

El plano de la Vía Láctea contiene una gran cantidad del polvo, que hace difícil observar el centro galáctico en la banda de la luz visible. No obstante, en las longitudes de onda del infrarrojo lejano, es posible mirar a través de todo este polvo. De esta forma, Herschel ofrece a los científicos la oportunidad de estudiar la turbulenta región central de nuestra galaxia con un gran nivel de detalle.

Molecules on the menu at the Milky Way’s black hole

Moléculas en el menú del agujero negro de la Vía Láctea

Herschel ha detectado una gran variedad de moléculas simples en el corazón de la Vía Láctea, entre las que destacan el monóxido de carbono, el vapor de agua o el ácido cianhídrico. Al estudiar las huellas de estas moléculas, los astrónomos han sido capaces de derivar algunas propiedades fundamentales del gas interestelar que rodea al agujero negro.

“Herschel ha resuelto la emisión en el infrarrojo lejano a tan sólo un año luz del agujero negro, haciendo posible, por primera vez en estas longitudes de onda, distinguir entre la emisión de la cavidad central y la del denso disco molecular que la rodea”, explica Javier Goicoechea, del Centro de Astrobiología, España, autor principal de la publicación que presenta estos resultados.

La mayor sorpresa ha sido la temperatura que puede llegar a alcanzar el gas molecular en el corazón del centro galáctico. Una buena parte se encuentra a unos 1000 °C, una temperatura extraordinaria si se compara con la de las nubes interestelares convencionales, que se encuentran a unas pocas decenas de grados por encima de los -273 °C del cero absoluto.

Parte de este calentamiento es debido a la intensa radiación ultravioleta emitida por un cúmulo de estrellas masivas que se encuentra muy cerca del centro galáctico; sin embargo, esta fuente de calor no es suficiente para justificar las temperaturas observadas.

El equipo de Goicoechea ha presentado la hipótesis de que las altas temperaturas podrían deberse también a la presencia de fuertes ondas de choque en el gas altamente magnetizado de la región. Estas ondas de choque podrían tener su origen en las colisiones entre nubes de gas o en las rápidas corrientes de materia que emiten las estrellas o las protoestrellas.

“Las observaciones también concuerdan con las corrientes de gas caliente que se dirigen hacia Sgr A∗, precipitándose hacia el centro mismo de la galaxia”, explica Goicoechea. “El agujero negro de nuestra galaxia se está preparando la cena ante los ojos de Herschel”.





Herschel descubre que el agua de Júpiter es el impacto de un cometa

25 04 2013

23 de abril 2013

Observatorio espacial Herschel de la ESA ha resuelto un misterio de larga data en cuanto al origen del agua en la atmósfera superior de Júpiter, encontrar pruebas concluyentes de que fue entregado por el dramático impacto del cometa Shoemaker-Levy 9 en julio de 1994.

Jupiter evolución impacto T

Durante el espectacular choque de una semana, una cadena de 21 fragmentos del cometa golpeó en el hemisferio sur de Júpiter, dejando cicatrices oscuras en la atmósfera del planeta que persistió durante varias semanas.

El acontecimiento notable fue la primera observación directa de una colisión extraterrestre en el Sistema Solar. Fue seguido en todo el mundo por los astrónomos aficionados y profesionales con muchos telescopios terrestres y el Telescopio Espacial Hubble NASA / ESA.

De la ESA Infrared Space Observatory se inició en 1995 y fue el primero en detectar y estudiar el agua en la atmósfera superior de Júpiter. Se especula extensamente que el cometa Shoemaker-Levy 9 pudo haber sido el origen de esta agua, pero la prueba directa que faltaba.

Los científicos fueron capaces de excluir una fuente interna, tal como agua pasando de más profundo dentro de la atmósfera del planeta, debido a que no es posible para el vapor de agua pase a través de la "trampa de frío" que separa la estratosfera de la cubierta de nube visible en la troposfera a continuación.

Así, el agua en la estratosfera de Júpiter debe haber sido entregado desde el exterior. Sin embargo, la determinación de su origen tuvo que esperar más de 15 años, hasta su uso Herschel sus ojos infrarrojos sensibles para mapear la distribución vertical y horizontal de la firma química del agua.

El agua en la atmósfera de Júpiter

Observaciones de Herschel descubrió que había 2-3 veces más agua en el hemisferio sur de Júpiter que en el hemisferio norte, y la mayoría de ellos concentrados alrededor de los sitios de impacto de un cometa de 1994. Además, sólo se encuentra a grandes alturas.

"Sólo Herschel fue capaz de proporcionar la proyección de imagen espectral sensible necesario para encontrar el eslabón perdido entre el agua de Júpiter y el impacto del cometa Shoemaker-Levy 1994 9", dice Thibault Cavalié del Laboratorio de Astrofísica de Burdeos, autor principal del artículo publicado en Astronomía y Astrofísica .

"De acuerdo con nuestros modelos, tanto como 95% del agua en la estratosfera es debido al impacto de un cometa."

Otra posible fuente de agua sería una lluvia constante de pequeñas partículas de polvo interplanetario en Júpiter. Pero, en este caso, el agua se debe distribuir uniformemente a través de todo el planeta y debería haber filtrado a altitudes más bajas.

Además, una de las lunas heladas de Júpiter podría suministrar agua al planeta a través de un toro gigante de vapor, como Herschel ha visto desde la luna Encelado de Saturno, pero esto también ha sido descartada. Ninguna de las grandes lunas de Júpiter se encuentra en el lugar adecuado para llevar el agua a los lugares observados.

ESA